Zapier, Make y n8n son las tres herramientas más populares para automatizar tareas conectando tus aplicaciones. Las tres hacen, en esencia, lo mismo: cuando pasa A, que ocurra B. Pero el modelo de cada una es distinto, y elegir mal se paga con facturas que se disparan o con automatizaciones que se quedan cortas. Vamos a compararlas con criterio.
Qué es cada una en una frase
- Zapier: la más sencilla y veterana. Pensada para que cualquiera monte automatizaciones simples en minutos, sin tocar nada técnico.
- Make (antes Integromat): un punto más visual y potente. Permite flujos más complejos con un editor de escenarios muy gráfico, a buen precio.
- n8n: de código abierto y autoalojable. La más flexible y la que mejor controla el coste y los datos a volumen alto, a cambio de algo más de mano técnica.
Facilidad de uso
Para empezar de cero y sin perfil técnico, Zapier es la más amable. Make requiere entender su lógica de escenarios, pero a cambio te deja construir flujos más elaborados sin programar. n8n es muy capaz, pero su instalación y mantenimiento piden cierta soltura técnica (o alguien que te lo monte).
Precio y modelo de coste
Esta es la diferencia que más pesa según creces. Zapier y Make cobran por número de tareas/operaciones ejecutadas: cómodo al principio, pero la factura sube con el volumen (Make suele rendir más por euro que Zapier). n8n cambia el modelo: al poder alojarlo tú, pagas el servidor, no cada ejecución, así que miles de tareas al mes no disparan el coste.
Integraciones
Zapier es quien más conectores «de catálogo» ofrece, seguido de Make. n8n trae cientos de integraciones y, gracias a sus nodos genéricos de HTTP/API, conecta con prácticamente cualquier servicio que tenga API, aunque a veces haya que configurarlo a mano.
Control del dato y privacidad
En Zapier y Make tus datos pasan por su nube. n8n, al poder instalarse en tu propio servidor, permite que la información sensible —facturas, datos de clientes— no salga de tu infraestructura. Si manejas datos delicados, es un punto decisivo.
Personalización e IA
Para flujos estándar, las tres cumplen y las tres integran ya pasos de IA. Cuando necesitas lógica «rara» o meter código a medida dentro de un flujo, n8n es la más abierta; Make ofrece bastante margen; Zapier es la más cerrada. Esta flexibilidad enlaza con la idea de combinar reglas e IA dentro de un mismo proceso.
Entonces, ¿cuál elijo?
- Zapier si quieres automatizar algo simple ya, sin complicarte y con poco volumen.
- Make si buscas flujos más complejos a buen precio y no te importa una pequeña curva de aprendizaje.
- n8n si tienes volumen, datos sensibles o necesitas personalización sin techo, y cuentas con apoyo técnico para mantenerlo.
No es una decisión irreversible: muchas empresas empiezan con Zapier o Make para validar y migran a n8n cuando el volumen lo justifica.
En ZaralTech montamos automatizaciones con la herramienta que mejor encaje en cada caso —a menudo n8n por su control y coste—. Si quieres que te ayudemos a elegir y montarlo, cuéntanos tu caso o agenda una llamada gratuita.
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